CANTOS Y HUELLAS DE COLORES

40 años de arte

     Hace ya un buen tiempo cuando los colores y las líneas se fueron impregnando en mis tardes y mañanas. Desde ese tiempo, mis manos no dejaron de acariciar los lápices y trazar líneas en el viento que surca los caminos de los territorios que en mí habitan. En la medida que caminaba se ampliaba el horizonte y supe de pueblos subyugados y flagelados por siglos de ignominia y exclusión, siendo esa la impronta que marcó buena parte de mis trazos. Pero encontré también voces que anunciaban madrugadas multicolores teñidas con cantos resilentes, generosos de ternura y esperanza, fraternales abrazos acompañados de palabras amorosas y miradas profundas y que pese al absurdo imperante, provocaban el fraternal encuentro y conservaban la no olvidada costumbre de repartir y compartir. Así que muy pronto entendí que mi oficio era graficar las rutas de los sueños y los avatares de estos seres maravillosos que se negaban a las decretadas renuncias. Quizás no hay una fecha para ello, sin embargo un día los dibujos pasaron por la mágica tinta de una vieja imprenta y tomé ese momento como punto de partida para dar cuenta del trasegar permanente dejando símbolos, trazos y huellas con manchas de colores en los recodos del camino.
        Un poco más de 40 años entregados a una buena causa, a participar en las siembras y las cosechas, a pintar el grito y la rebeldía, a provocar el encuentro con la esencia de nuestras raíces, a danzar con los colores de la lluvia celebrando la vida que germina o a veces ser testigo de dolorosas derrotas.
   Voces poéticas, a veces gritos, a veces cantos, me acompañaron permanentemente y se acunaron en mis oídos, se impregnaron en el alma del papel, en la tela o en el muro y me sedujeron por siempre en este peregrinaje por la memoria de los caminos de la Patria Grande y de sus soles danzantes.
        Mi gratitud permanente a quienes me acompañan con sus leales pasos, a veces sonoros y perceptibles al oído, otras veces desde un hermoso silencio cómplice o desde una cercana distancia, pero el corazón lo sabe, lo siente y palpita mas fuerte!.