“La Minga Por la Vida”

La minga es una forma de trabajo colectivo típico de las comunidades indígenas del Cauca y practicada también por los campesinos de la región. Este ejemplo de organización nos ha guiado para que entre todos busquemos modelos de vida digna basados en la justicia social.

 “La Movilización”

Los caucanos cansados del olvido, la marginación y el engaño hemos implementado formas de presionar al estado para que se reconozcan nuestros derechos. En noviembre de 1999 mas de 50 mil campesinos bloquearon la carretera panamericana por 26 días obligando al gobierno a comprometerse con las comunidades en la solución de sus problemas.

 “El Bastón”

El bastón de mando es el símbolo que representa la autoridad en nuestras comunidades indígenas. En la movilización fueron tallados pacientemente registrando en cada uno figuras de profunda significación. Alguien decía: “El bastón es mas que un brazo de cafeto tallado por el paso de los días y que luego nos llama a la disciplina, a la organización sin dejar su olor, su verdor, su aroma de esperanza”.

 “Octubre 29”

Fruto de la organización y de la lucha el 29 de octubre de 2000 se eligió al Taita Floro como el primer gobernador indígena, no solo de Colombia sino de toda América, marcando así un hito en 500 años de historia. Este triunfo del pueblo en una ciudad marcada por una ancestral y caduca herencia colonial fue celebrado con gran alegría y regocijo. 

 

A LA PRIMERA MOVILIZACIÓN DEL SUROCCIDENTE COLOMBIANO

Humberto Cárdenas Motta

Era un pájaro hermoso temblando bajo el agua,
en sus botas de arcilla se irguió toda la patria.

Hermosa como el barro, en silencio, una muchacha
y un puñado preciso de hombres y mujeres que en silencio cantaban.
En sus manos macizas de surcos y montañas
los frutos desnudaron la voz de la esperanza.

De pie, el aire les oía, les oía el camino,
el árbol detenía el trajín de la savia,
y el árbol escuchaba y en sus frentes leía,
hundiendo sus raíces para tocar su entraña,
leía la dureza perfumada del agua.

En medio de la calle sus ojos desplegaron la bandera del alma,
Bajo la lluvia estaban, sosteniendo con su sangre la voz de la montaña.

Con el decoro intacto en la empuñadura de la espada
Bolívar se ha sentado junto al fuego y dibuja,
dibuja sobre un leño y escribe cordillera salpicado de patria,
con el nombre de Juana dibuja los caminos,
con el nombre de Pedro dibuja madrugada.

Ya se ha puesto de pie y mira la muchacha,
hermosa como el barro,
y besa sus cabellos con la memoria del agua.